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domingo, 18 de mayo de 2014

Hasta Nostradamus se equivocó

No podemos pretender tenerlo todo calculado y previsto. Navegamos (o intentamos surfear) estas rebeldes aguas de la Web social, y la marea puede cambiar de sentido en cualquier momento.





Si lo que creíamos como seguro ayer, puede que hoy ya no lo sea tanto, ¿cómo van a poder cumplirse las predicciones que se hicieron hace un año?

Predicciones que se cumplieron (o no) en 2013

Para empezar, me voy a remontar dos años atrás, para analizar un par de predicciones que se hicieron para el año 2013, que sí ha muerto por completo.

Primero una que sí se ha cumplido, y que además sirve de lección: se predijo la automatización de la Web social. Ésta ha sido sin duda completa, y lo estamos viviendo en nuestras propias carnes en #websoc14, ya que la programación de contenidos es nuestra gran aliada para dispersar éstos para conseguir un mayor alcance. 
Pero el artículo analiza varios ejemplos reales en los que la total confianza en estos métodos ha llevado a errores descomunales en Twitter, conllevando una fuerte reputación negativa. Sea por una programación precoz, o por la falta de observación del panorama del momento, estos fallidos tweets han tenido el desliz de usar hashtags coincidentes con trending topics no relacionados (huracanes, tiroteos, etc.). Arma muy útil, pero de doble filo si no se utiliza bien.

Y otra predicción que no se cumplió, pero que avanza poco a poco: el triunfo de los robots. El artículo menciona varios ejemplos como la impresión 3D, pero me quedo con las ya vigentes Google Glass. No es que nos vayamos a convertir en Robocops, pero vamos a ser esencialmente bases de datos andantes. ¿Será The Entire History of You el siguiente paso?


Estamos en el ahora: ¿se están cumpliendo las de 2014?

Pero avancemos un poco para analizar las predicciones para un año que todavía respira, el 2014.

Tanto este artículo como muchos otros destacan el absoluto éxito económico y social de Snapchat.

La delgada línea roja de Snapchat

He de decir que el apabullante éxito de este nuevo servicio de mensajería entre los adolescentes tiene muchísimo sentido. Éstos cada vez requieren más inmediatez en lo que comparten, y les gusta mucho el riesgo de caminar por el borde del precipicio. La premisa principal de Snapchat - la efimeridad de las fotos y vídeos que comparten - resulta muy adecuada para la impulsividad de esas edades. Pero esa supuesta eliminación de las imágenes es relativa (capturas de pantallas, agujeros en la seguridad), por lo que realmente el fantasmita esconde un campo de minas. 
Aun así y con todo esto, no se le puede negar que recupera la frescura original de las redes sociales, cada vez más institucionalizadas o mainstream. ¿Quién recuerda la anticipación que se sentía cada vez que subíamos una foto a Facebook en los primeros tiempos?

Otro lógico éxito ha sido el denominado native advertising, lo que viene a ser la publicidad social. No más molestos anuncios en forma de banners o pop-ups: el futuro es este tipo de publicidad completamente integrada con los contenidos y muy accesibles desde dispositivos móviles (que a su vez son ya el futuro). El ejemplo más claro que me viene a la cabeza son los tweets promocionados en Twitter, que pasan casi desapercibidos, o los ads personalizados en Facebook.

Y otra predicción que todavía se podría cumplir, ahora que es noticia, es el tan buscado éxito de Google+. Kim Garst no lo puede formular mejor:


know it's a subjective emotion, but there certainly seems to be a strong connection between the success of a social media site and people's emotional connection to it. 

A Google+ todavía le falta esa conexión con el público para ser muy grande, y su éxito tardío debería venir de la mano de la complicidad de los millones de usuarios que ya tiene de su lado.


¿Y qué viene a partir de ahora?


La red social del futuro que hipotetiza Jonathan Saragossi podría ser perfectamente hacia lo que nos dirigimos. Aunque no creo que Facebook esté tan caduca como él lo pinta, sí que ha perdido gran parte de su frescura (de ahí el éxito de redes sociales más espontáneas como Snapchat o Instagram).

La previsión más acertada que hace, en mi opinión, es la de que esta red social una el yo serio y profesional de LinkedIn y el sociable y divertido de Facebook. Un sitio que dé suficiente margen para que ambos perfiles sean apropiados y puedan combinarse de manera natural. Enseguida he pensado en el ejemplo de About.me,que descubrí gracias al ejemplo de Jesús Tramullas.

Fuente: Artvalue


Me quedo también con el requisito que comenta Saragossi acerca de las recomendaciones locales, aunque esto roce el peliagudo tema de la geolocalización. Ha de ser una red social que saque al usuario de su comfort zone para probar nuevas experiencias que se salgan del perímetro que marcado por nuestro entorno: 

The new social network should help us expand our horizons; it will be much adventurous than the warm cozy environment Facebook has to offer.

Saragossi también toca varios temas que desde siempre han sido criticados de Facebook. La futura posibilidad (prácticamente derecho) de que todos los contenidos que comparta el usuario sean de su propiedad, algo que ya hace Tumblr. Además de esto, se uniría algo interesante, pero potencialmente complicado y lleno de lagunas: que los usuarios se lleven una porción del pastel con la publicidad. 


Todos estos Nostradamus que predicen y confirman o corrigen sus profecías son auténticos expertos de la Web social, y no me veo en absoluto en su lugar. Es agotador intentar surfear cuando a ratos ni siquiera me puedo mantener a flote; estar pendiente constantemente de cuándo va a cambiar la marea. Prefiero orientar mis conocimientos y experiencia adquiridos hacia su aplicación en mi institución, y ser un gran pez en una pecera pequeña.

viernes, 11 de abril de 2014

Estrategas novatos (o la metáfora del Metro)




Venía yo pensando el otro día a la vuelta del trabajo, viajando (o "volando") en el Metro de Madrid, acerca de la estrategia que quiero seguir en Web Social 2014. Me puse a observar el vagón lleno de gente, el comportamiento de cada uno a la hora de querer atravesar la masa para bajarse en su parada. Unos esperan hasta el último momento, peleándose con una decena de personas casi en el momento en el que las puertas se abren y llega al destino deseado. Sin embargo, otras personas van abriéndose paso poquito a poco, deshaciendo los obstáculos y llegando mucho más fácilmente a la meta.

Quiero pensar que yo estoy entre este último grupo, ya que aunque lleve más tiempo preparar y llevar a cabo esa estrategia, el camino será mucho más fácil, y llegarás al destino con una mayor sensación de liberación.

Si no os he aburrido llegados a este punto, os habréis dado cuenta de que ya no estoy hablando del vagón de metro. Una buena estrategia ahorra tiempo y dificultades a la larga y le suma eficacia; sea bélica, sea empresarial, sea en un vagón de metro, o sea en la Web social, que es lo que nos traemos entre manos.

En mi caso, me he decantado por la opción más fácil y lógica: seguir todo desde el mismo sitio. Ya utilizaba Hootsuite para seguir varios de mis perfiles en las redes sociales, y a medida que han avanzado las semanas, lo he ido personalizando para maximizar el tiempo. He creado listas y búsqueda #websoc14 en Twitter, seguimiento de grupos de Facebook, además de otras búsquedas, personalizaciones y redes sociales (Instagram, Linkedin).

En cuanto al lector de feeds, uso Feedly desde que Google Reader dejó de existir, pero además he retomado Netvibes (después de haberlo manejado brevemente en el pasado) porque integra muchas más funcionalidades y abarca mucho más que un simple perfil de lector de feeds. Aun así, me anoto las propuestas de Erika, que parecen buenas alternativas. Gracias a estas herramientas, sigo diariamente toda la actividad de los profesores y compañeros, tanto en las redes sociales como en los respectivos blogs (posts y comentarios). Además, para que mi cabeza no me traicione, tengo todas estas herramientas y aplicaciones en los marcadores de mi ordenador para poder acceder rápidamente.

Hablando de marcadores, Delicious (desaparecieron los puntos separadores hace un tiempo) es otra herramienta que intento tener lo más actualizada posible, ya que aparte de la parte "social" de los marcadores, es de mucha utilidad como copia de seguridad. He perdido la cuenta de las veces que he tenido que cambiar de ordenador, formatearlo, etc., ¿y después qué? ¿Quién no se ha encontrado, al recuperar el dispositivo, con un navegador virgen de información? ¿Y cómo era la URL de mis sitios favoritos y de confianza? ¿Cuánto tiempo hemos perdido volviendo a configurar todo para volver a encontrarnos a gusto? Volvemos al plus de personalización de la Web social según Merlo: lo queremos todo tal como estamos acostumbrados. Delicious te permite tener organizados todos tus marcadores (además de compartirlos con los demás usuarios) como garantía adicional de conservación.

Muy recomendable dedicarle un tiempo a la organización y personalización de todas estas herramientas, construyendo pasito a pasito una estrategia eficaz que nos ahorrará muchos dolores de cabeza o "empujones" para llegar a nuestro destino...

domingo, 30 de marzo de 2014

¿De qué hablamos cuando hablamos de la Web social?




El vídeo The machine is us/ing us nos hace reflexionar sobre lo que significa la Web social, no sólo a nivel global, si no lo que nos aporta a cada uno.  No dice nada nuevo, ya que subraya el concepto de que los usuarios no estamos enlazando contenidos, sino que nos enlazamos los unos con los otros. Es por ello imprescindible averiguar primero quiénes somos (aunque suene a filosofía barata) y cómo queremos que nos vean. La Web social es un universo vasto, donde cada átomo son las pequeñas aportaciones que vamos haciendo cada uno, por mínimas e insignificantes que parezcan. En el momento que nos conectamos, ya estamos ayudando a construir esta macro-sociedad.


Algo que el vídeo destaca se corresponde con el primer punto que defiende Merlo-Vega en sus diez claves de la Web social. Se trata de la división entre el contenido y el formato (significado y significante) que compone Internet, dando margen a la constante evolución de este medio. Lo mismo se puede aplicar a la interoperabilidad, que da una flexibilidad (por otro lado lógica), teniendo en cuenta la variedad de sistemas y usuarios que se conectan a la Web.



Pero basta de palabrería...¿qué buscamos cuando nos conectamos? Buscamos que nos pongan las cosas fáciles, maximizar el tiempo que le dedicamos a Internet y sacarle el máximo provecho posible. Esto se traduce en cada vez más herramientas y aplicaciones (seguramente haya un estudio en alguna parte con un ratio aproximado de aplicaciones/minuto...y otro sobre el ratio de éxito/fracaso).  Pero donde más nos damos cuenta de esta sencillez que remarca Merlo,es en el diseño. Los móviles ya no tienen botones físicos, las tablets se comen a los portátiles, las interfaces principales de las webs consisten en cuatro elementos contados, y con un simple botón accedemos a un abanico de acciones que hace unos años habrían llenado una buena porción de la página. 




EDIT: Este post, que se publicó al completo, ahora aparece incompleto por razones desconocidas.

Casi dos meses después de reflejar estas impresiones, puedo afirmar que mantengo prácticamente todas. Sigo dudando del supuesto desinterés de la Web social según Merlo, con tanta institucionalización y mercantilización de las redes sociales. Todo es un negocio, al fin y al cabo.

La inquietud que subrayé en su día acerca de la marca personal/identidad digital (de ahí el título de este blog) ha obtenido ciertas respuestas. Las predicciones de Saragossi arrojan un rayo de esperanza a la futura posibilidad de unir orgánicamente nuestras identidades escindidas (lo comento en mi anterior post).



martes, 25 de marzo de 2014

Post 1: una introducción (y...conclusión)


Si los apenas dos días que llevamos cursando esta asignatura son una indicación, creo que puedo afirmar que no me defraudará esta experiencia. Ha sido un no parar de crear, añadir, compartir y sincronizar. Un fiel reflejo de lo que es la Web social en sí. Uno nunca podrá saber todo sobre la Web social, y por ello espero que esta asignatura me ayude a ahondar más, enfocarlo todo con claridad y, sobre todo, saber hacer un uso correcto para poder sacarle el mayor jugo posible. 

Aunque a primera vista la Web social es una manera de conectarnos a todos para compartir contenidos y experiencias, lo que hacemos todos sin excepción es vendernos. Estamos reflejando un perfil que se puede corresponder más o menos con la realidad, construyéndolo poco a poco mediante todo lo que compartimos, o subimos, o decimos. Por ejemplo, una persona que use Linkedin para encontrar trabajo activamente se está vendiendo de la forma más cercana a la literal, pero es indudable que de forma consciente o inconsciente, todos estamos ofreciendo, vendiendo una imagen de nosotros, o una marca.

Mi experiencia personal (y profesional) abarca sobre todo redes sociales, ya que carezco de blog personal y de participación en wikis (aunque estoy familiarizada con su teoría). Uso habitualmente Facebook, Twitter, Instagram, Tumblr, LinkedIn y Google+, y esporádicamente Slideshare y Delicious, entre otras herramientas. También me mantengo informada (aparte de Twitter, principal herramienta) con el lector RSS Feedly y accedo colectivamente a algunas de estas redes sociales a través de Hootsuite. Algunas las uso de manera estrictamente personal y otras profesional, y por ello quiero aprender a aunar estas dos facetas para poder proyectar una imagen orgánica.

Espero volver a este post dentro de un par de meses y poder aportar mucho más, sea para confirmar o corregir mis afirmaciones actuales...